En esta sección aparecen desarrolladas distintas reflexiones, elaboradas por un equipo de profesionales, que servirán de ayuda a los adultos interesados en cuestiones como qué libros pueden leer los niños y las niñas según su edad, cómo animar un cuento, libro y televisión, lecturas compartidas y muchas otras.
Lectura y sentimientos
La verdadera literatura es la que brota en el alma, anida en el corazón y se eleva hacia el cielo como un suspiro de amor.
Compartamos nuestras lecturas con los niños, hablémosles de los libros que estamos leyendo, interesémonos por sus propias experiencias, invitémosles a organizar entre todos sesiones de Lectura-De-Cercanía, de Lectura de Regazo (en las que serán ellos también protagonistas en la selección de textos), pero pongamos todo nuestro empeño en los sentimientos, en los climas, en los ambientes afectivos porque de ese modo se formará su espíritu para la observación y la reflexión, aprenderán a ser críticos en sus investigaciones, entenderán mejor sus propias claves y amarán la palabra.
En la travesía de la formación lectora surgirán innumerables escollos e intervendrán infinitos elementos disruptivos (paranoia incongruente de las administraciones políticas y educativas, escaso compromiso del profesorado, irresponsabilidad de los padres, despiadado marketing audiovisual…).
Ante ellos sólo podemos adoptar una actitud, si somos auténticos y todavía cobijamos una buena dosis de utopía: comprometernos a dar a todos los niños la oportunidad de descubrir que existe una maravillosa literatura que brota en el alma, anida en el corazón y se eleva hacia el cielo como un suspiro de amor. La pasión por los libros sólo se contagia desde el sentimiento, desde las emociones honestas, desde la cordialidad sensual de quien quiere regalar lo mejor de sí mismo.
Kepa Osoro